Creative Commons License
blog ftelemark "pildoras de telemarketing" is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 España License.
Based on a work at ftelemark.blogspot.com. Add me to Skype

viernes, 30 de mayo de 2008

Principales riesgos para la salud de los teleoperadores

Como en todo trabajo, los teleoperadores están sometidos a ciertas circunstancias laborales que pueden desencadenar cierta disfunciones en su salud. No es un trabajo particularmente "peligroso", pero conlleva ciertos esfuerzos físicos y mentales que pueden pasar factura. A lo largo de mi experiencia como formador en plataforma me he encontrado o he sufrido alguno de los siguientes.

Se trata aquí de dar una lista completa pero no prolija, además de advertir que mucha gente los padece en grados ínfimos, mientras otras personas los sufren de manera más aguda. En todo caso, debemos conocerlos al menos de manera sucinta para poner remedio a sus posibles efectos. Cada persona presenta diferentes umbrales de tolerancia a estas afecciones, por lo que no se trata de pensar que este trabajo es algo así como la minería del siglo XIX, ni tampoco se busca alarmar a nadie.

Sin más, la lista, que es una confección personal, tiene los siguientes elementos importantes desde el punto de vista de Prevención de Riesgos Laborales.

  1. Afecciones derivadas de la fatiga visual: Las pantallas de visualización de datos (PVD) son herramienta fundamental del trabajo de un teleoperador. Las consultas y en general el tratamiento de los datos pasan por la utilización de las PVD. Es importante respetar los tiempos de descanso visual (5 minutos cada hora al menos), que evitarán irritaciones oculares, visión borrosa, cefaleas y cansancio general.
  2. Afecciones auditivas: Otra herramienta imprescindible es el teléfono y generalmente el casco auricular. Aquí entran en juego varios factores desde los externos al oído como la limpieza de la almohadilla protectora, a los internos como pueden ser posibles acoplamientos molestos o altas frecuencias puntuales que si bien quedan lejos de dañar el oído; sí pueden resultar molestos e incrementar la sensación de estrés.
  3. Afecciones del aparato fonador: Quizá de las más frecuentes. Básicamente desembocan con relativa frecuencia en faringitis, laringitis, ronqueras, catarros prolongados, nódulos y pólipos vocales. Estos últimos son los más serios, pues requieren tratamiento quirúrgico. Aprender a hablar correctamente, no fumar o al menos hacerlo lo menos posible y beber agua no muy fría de manera espaciada y continua, ayudan a preservar la voz y que ésta no falte o quede trastornada.
  4. Trastornos músculo-esqueléticos: Los derivados de vicios posturales, la posición estática prolongada y la carga de estrés son los tres elementos que afectan mayoritariamente a los trabajadores. Las mujeres deben de tener especial cuidado, puesto que las afecta de manera más frecuente que a los hombres. La ejercitación de la espalda, hombros, brazos y muñecas de manera continua y poco intensiva ayudan a prevenir estos problemas.
  5. Fatiga física: El conjunto de actividades que realiza el teleoperador influye sobre su tono físico. La carga músculo-esquelética influye directamente sobre la fatiga física, así como la tensión muscular derivada de una cierta tensión emocional. Esto desencadena lumbalgias, ciáticas, parestesia (sensación de hormigueo en las extremidades), dolores musculares y cervicales y gran sensación de cansancio entre otros muchos efectos.
  6. Fatiga mental: Muy típica del trabajo. Puede definirse como la relación decreciente entre el esfuerzo empleado y el rendimiento obtenido. Todas las personas nos cansamos a medida que transcurre la jornada. No es algo malo en sí, sino normal. El problema aparece cuando la sensación es continuada a medio largo plazo, no pudiendo el sujeto gestionar de manera racional y emocional las sobrecargas puntuales de trabajo, las demandas de jefes, compañeros y clientes y de manera subsiguiente las de otros actores ajenos al trabajo como la familia. Es una situación preocupante que produce alteraciones del sueño, astenia, trastornos digestivos y otro sin fin de efectos secundarios que minan a la persona.
  7. El Estrés: Desde luego no por ser el último es el menos importante de la lista; justo lo contrario. Es la respuesta del individuo ante las demandas de un entorno dado. Cuanto menores sean sus recursos personales frente a las demandas de ese entorno, mayor será su grado de estrés. El estrés es la principal causa de baja laboral entre la población de trabajadores europeos y en España se encuentra el mayor número de trabajadores estresados de Europa. Los efectos psicológicos y físicos que puede llegar a producir son innumerables y merece un tratamiento más extenso en futuras entradas. A día de hoy, los teleoperadores son una población de alto riesgo en este capítulo.
Baste esta entrada para conocer los siete principales riesgos laborales de la profesión. En sucesivas entradas, iremos tratando cada uno de ellos por separados, proponiendo vías de solución para reducirlos y controlarlos. No debéis olvidar que las empresas están obligadas por Ley a evaluar, controlar y reducir los riesgos laborales en el puesto de trabajo. Pero tampoco conviene olvidar que la salud que está en juego es la del trabajador, por lo que es conveniente que éste tome un papel determinante en el control de esos riesgos en el marco de su propia responsabilidad.

No hay comentarios: